Los 3 tendones de los músculos Semitendinoso, Sartorio y Grácil que confluyen en esta zona sufren un desequilibrio entre sus funciones, dando lugar a una sensación de picor, quemazón y escozor, dándose incluso episodios de crepitación e inflamacion. Tales molestias suelen presentarse especialmente durante los movimientos de flexoextensión de rodilla y a veces incluso en reposo.

Pero, ¿qué puede provocar un problema así?

En la mayoría de los casos se debe al sobrentrenamiento (sobrecarga tendinomuscular) y a la falta de extensión de rodilla durante el mismo. O quizá seas una de aquellas personas que sufren de un "pie plano", de "rodillas en valgo" o de las secuelas de una antigua pubalgia.

¿Lo revisamos juntos?

¿Quién no se ha levantado alguna vez con la rigidez propia de un busto de mármol, llevándose la mano al cuello por un dolor tan palpitante cómo desconcertante?

En ocasiones, debido a causas de lo más banales y comunes tales como el uso de una mala almohada o las esquizofrénicas posturas que adoptamos a la hora de dormir o de trabajar frente al pc, y que van en contra de cualquier ortopedia y ergonomía conocidas, acabamos sufriendo un dolor cervical tan intenso como agudo, y con una movilidad de lo más indese- able y limitada.

Y es que mantener la cabeza torcida de forma prolongada, suele degenerar en un bloqueo de las facetas articulares por la baja pero constante tensión acumulada. Ciertas vértebras se desalinean, provocando diversos estímulos nerviosos que se traducen en molestias y acortamientos de los músculos habitualmente implicados en esta problemática como son los Escalenos, los ECOM y los Angulares.

Pero no te preocupes. La osteopatía puede ayudarte. Recolocando ciertas estructuras en su lugar y relajando la musculatura con técnicas de TROA o bien con estiramientos que pueden ser tan pasivos como activos, revertiremos el problema con tan solo una sesión.

¿A qué esperas para poder devolverle la sonrisa al sol y saludar a tus amigos por la calle sin pecar de rancio?

La Edición de la Clasificación Internacional de las Cefaleas (ICHD, en inglés) define más de 150 tipos diferentes de dolor de cabeza, las cuales se dividen en dos categorías principales: primaria y secundaria.

Un dolor de cabeza primario supone la afección como tal. Ésto es, la migraña y la cefalea tensional en sí a consecuencia del estrés, de la hipertensión y de la actividad deportiva y/o sexual. En este caso puede venir acompañada de sensibilidad a la luz e indisposición sensorial y/o auditiva. Experimentar náuseas y vomitos suele ser algo común en estos casos.

Cuando se trata de una cefalea secundaria, las razones son bien diversas pero siempre fruto de una hemorragia intracraneal, un tumor o un fuerte traumatismo.

La mayoría de la veces habrá que achacarla a otras afecciones orgánicas, entre cuyas causas endógenas y exógenas más conocidas destacan habitualmente los cambios climatológicos, la contaminación, la hipersensibilidad electromagnética y los malos olores, pasando por la falta de sueño o los cambios hormonales (especialmente en mujeres).

Además del factor genético presente en muchas personas, puede darse debido a ciertos medicamentos (los mismos usados para tratar las jaquecas) y a la dieta: abuso de alimentos como el café, el vino, el queso, a aditivos como el Glutamato Monosódico o por otros químicos que vierte la industria de los procesados sin con ni son. "Alimentos", cómo no, de sumo perjuicio y cero beneficio.

Desde la perspectiva de la medicina osteopatíca y funcional, solemos abordar el problema desde un plano particularmente estruc- tural y visceral.
Y observamos que no son pocos los casos en los que una alteración de la microbiota intestinal por disfunción hepática, una mala oclusión dental referida al ATM, un atrapamiento del Nervio Trigémino o un trastorno vasculo-craneal asociado pueden generar migrañas intermitentes o continuas de lo más indeseables.

Siempre y cuando este sea tu caso, gracias a un tratamiento personalizado que incluye una serie de manipulaciones y la toma de complementos naturales, podremos revertir los síntomas y aplacar su causa.

En última instancia, tomar una decisión pendiente sería una de las curas. ¿Nos despedimos ya de esas molestas migrañas?

Responsable de la abducción del brazo además de participar en la rotación ext., estabilización y elevación/flexión del mismo, el supraespinoso es un músculo tan pequeño como potente que integra el complejo articular del hombro, movilizado por el conjunto muscular del manguito rotador del que forma parte.

Después de un traumatismo, cuando abusamos de él debido a un sobreesfuezo continuado de elevación del hombro o bien al efectuar un gesto forzado con el brazo, acabamos sufriendo una tendinitis o lo que es lo mismo, una inflamación estructur- al del tendón propio del supraespinoso. Algo que suele darse a menudo en personas con trabajos manuales muy exigentes (operarios, oficinistas y limpiadores) e incluso en escaladores o practicantes de boxeo.

A veces puede darse también como consecuencia de un pinzamiento de los tendones y de la bolsa subacromial a causa de un arco subacromial en gancho que provoca un pinzamiento de los tendones y de la bolsa subacromial.

El dolor suele manifestarse en la zona proximal y lateral del brazo, aumentando en muchos casos durante la noche.

En otras ocasiones desde la osteopatía, nos encontramos que el origen de dicha tendinitis refleja más bien un desajuste estomacal con un factor emocional asociado, algo fácilmente chequeable al aplicar kinesiología.

¿Probamos?